16 de agosto de 2024 – Nuestro planeta se encuentra en la urgente necesidad de que reduzcamos nuestro impacto ambiental y una de las opciones para aportar en este ambicioso objetivo de manera sencilla y con beneficios medibles inmediatos es hacerlo a través de la eficiencia del transporte que utilizamos; por ello la transición hacia la electromovilidad que surgió como una tendencia ha dejado de serlo para convertirse en una obvia necesidad.
En México, las empresas con flotillas vehiculares están adoptando cada vez más esta tecnología disruptiva para optimizar sus operaciones. Al ser pioneros en soluciones de electromovilidad, nos encontramos a la vanguardia de este cambio, ofreciendo estaciones de carga de vehículos eléctricos y cargadores rápidos de última generación que irrumpen el camino hacia un futuro más sostenible.
El sector transporte en México es uno de los principales contribuyentes a la contaminación ambiental y al cambio climático. De acuerdo con el Inventario Nacional de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero (INEI), en 2020, el transporte generó el 25.1% de las emisiones totales de CO2e en el país, lo que lo convierte en la segunda fuente emisora más importante después de la generación de energía eléctrica. Es importante reducir el impacto ambiental del transporte.
Uno de los pilares fundamentales hoy en día para lograr una electromovilidad exitosa se encuentra en una infraestructura de carga robusta y confiable. Nuestras estaciones de carga de vehículos eléctricos están cuidadosamente diseñadas para satisfacer la necesidad urgente de reducir el tiempo de inactividad de los vehículos. Comprendemos que mantener las flotillas operativas el mayor tiempo posible es crucial para los operadores, quienes valoran especialmente la fiabilidad y el servicio técnico de calidad. Nuestros cargadores, desarrollados a lo largo de años de ingeniería y experiencia en el mercado, garantizan una fiabilidad superior. Además, ofrecemos un servicio técnico local, con un adecuado suministro de refacciones y tiempos de respuesta que se ajustan a las necesidades operativas de las flotillas, asentando así la máxima eficiencia de los vehículos